RECORDANDO A TOM
Tom era como de la familia, nadie se imaginaba un verano en “Laura”, la plantación del abuelo, sin Tom.
Los veranos en Luisiana, eran maravillosos, recorríamos el trayecto desde Nueva Orleans, donde padre era
medico, hasta Vacherie en
coche, juntos padre, madre con su
flor en el pelo, mi hermana Nancy y yo.
Tom siempre había estado allí, con todos nosotros, con mis primos John, Esther, Mery y el pequeño Charles, con Nancy y conmigo. Era uno de los nuestros, aunque fuera diferente y no supiera firmar el
manuscrito, obligatorio para entrar en el grupo.
Aquel día, estuvimos jugando en el río, Tom siempre era el más ágil. Después de comer, los mayores se quedaron en el porche tomando te frio o limonada que hacia la tía Virginia, mientras, los niños dormíamos la siesta dentro.
Tom, descansaba conmigo, creo que era su preferido, le gustaba hacerlo con su cabeza en mi pecho, yo mientras observaba su pelo negro y su
boca, con aquella respiración tan profunda.
Al despertar, note algo extraño, Tom seguía allí, pero como ausente, sin calor, mirando al vacío, salí de la habitación y llame a padre. Momentos después, vi por la ventana al abuelo con mi manta en sus brazos desaparecer entre las hileras de algodón.
El verano siguiente teníamos otro perro, era igual que Tom, pero muchos más pequeño y de varios colores, le pusimos de nombre Tomi.
http://www.lauraplantation.com/BERT(^_^)