Hacia un día nublado, pero no amenazada lluvia. Mercedes paseaba por los jardines del pueblo que le vio nacer.
A lo lejos vio que se acercaba Jaime. Un chico con el que fue al colegio, pero que hacía 15 años que no veía. Jaime iba paseando con su serpiente enrollada al cuello.
Cuando Mercedes llego a su altura, se saludaron y Jaime le regalo una flor que llevaba en la mano, momento que aprovecho la serpiente para morder a Mercedes en el brazo. Jaime impresionado intento chupar el veneno con su boca , la cogió en brazos y le llevo hasta su coche. Jaime se sentó al volante y fue todo lo rápido que la carretera le permitía. Por fin llegaron al hospital donde estaba el médico esperándoles en la puerta con la camilla.
Mercedes tuvo mucha suerte y en cuatro días recibía el alta, totalmente recuperada.
Jaime estuvo en todo momento acompañándole y cuando salieron a la calle, le invito a comer a su casa, para que echase un vistazo al manuscrito de su nueva novela. Mercedes que todavía seguía enamorada de él, acepto y así volvieron a retomar su vieja amistad.
Ana
Hace 17 años
¡Quién nos iba a decir que una serpiente nos iba a dar para tanto!
ResponderEliminarEspero que la amistad a cabara en amor, Mercedes se lo merece, sinceramente, después de 15 años...